Respuesta corta: sí.
Respuesta larga: este post.
La idea de que hacemos cosas para llamar la atención se volvió un arma arrojadiza que se lanza sobre cualquiera que no actúe exactamente como esperan los demás. ¿Te gusta la moda retro? ¡Quieres llamar la atención! ¿Te enfadaste con tu pareja? ¡Estás haciendo una escena para llamar la atención! Así es como funciona: todo es una posible causa de que te acusen de querer llamar la atención.
Es peor porque incluso no tienen en cuenta el carácter de las personas involucradas. Por ejemplo, ¿conoces a algún tipo solitario o tímido? Ellos también van a ser acusados de querer llamar la atención. Semejante acusación no tiene pies ni cabeza: esa clase de personas no quiere o no necesita la atención como la gente gregaria y sociable. La atención de otros es algo que ciertas personas prefieren no tener.
Este tipo de tácticas se hicieron populares a partir del Psicoanálisis, donde un tipo de bata podía jactarse de entender más la mente de alguien que el sujeto mismo. Claro, luego se descubrieron un montón de cosas que estaban mal en el Psicoanálisis pero la gente no se enteró y el lenguaje se sigue usando.
Esto se pone peor
¿Y qué pasa con los enfermos psiquiátricos? Bueno, hay un punto que es bastante cruel. La gente con problemas mentales puede ser un poco rara en su manera de actuar con los demás, especialmente en momentos donde no está bien, cuando está sufriendo una crisis.
Ponte un poco en mis zapatos: imaginate que estás bajo presión, te están pasando muchas cosas malas, y de pronto te empieza a fallar la cabeza, así que sueltas alguna incoherencia. Es como si no pudieras evitarlo. Quizás hablas de más, o empiezas a ponerte terco, o te obsesionas con criticar a un político determinado, o te aferras a una ideología que conociste. Esto es algo temporal, pero las personas no interpretan correctamente la situación.
Ejemplos:
- Aumentan demasiado el alquiler y no puedes pagar. Resultado: te pones a hablar contra el presidente de turno de una manera más insistente y enojada que cualquier otro.
- Te pasa algo muy malo en tu esfera personal. Se te suelta la lengua como a un borracho y empiezas a contarle todo a cualquiera que te cruces.
- Alguien te presenta una nueva religión o ideología en un momento de crisis, te gusta lo que te dijo y la empiezas a defender con fervor cuando recién la conoces.
- Alguien empieza a criticarte en una crisis, entonces de forma obstinada ya no escuchas nada de lo que te diga. Es común, si la crisis es muy grande, que uses argumentos pueriles o irracionales que no defenderías estando en buen estado de salud.
Eso puede causar que te acusen de que estás tratando de llamar la atención. A veces se ponen bastante hostiles porque creen que los estás provocando, buscando que se enojen. Eso genera que el momento donde más tolerancia necesitas algunas personas te ataquen con más saña. Incluso estas actitudes podrían no ser un error sino algo intencional.
Y ése es el porqué las personas con problemas mentales evitan el contacto social y controlan con cuidado sus relaciones, para tratar de mantenerse retirados cuando saben que no están bien.

