Había una discusión sobre si el nazismo es de derecha o de izquierda. En realidad, no es que el nazismo sea sólo de una posición. Hay nazis en todo el espectro político.

Hace poco, alguien se puso a hablar sobre el género. Mi problema principal con eso es que mientras en el mundo hay problemas graves como la guerra y el hambre, el avance autoritario de los Estados con el control biométrico y su IA de censura, tenemos gente a la que le preocupa si le dicen “él” o “ella”. Hablan de un “derecho a la identidad”. Es raro porque debería darles lo mismo lo que piensen otros, pero estas personas creen que existe un derecho a exigirle al resto cómo debe pensar y hablar acerca de ellos. Es lo más raro que haya escuchado en mi vida, porque viola los derechos de los demás fingiendo que defienden un derecho suyo que no existe (no hay ningún derecho a imponerle a otros tu estilo de vida y tu forma de pensar). Es justo lo contrario: la democracia fue concebida para que nos toleremos, no para que nos adaptemos a lo que le gusta a otros. O sea, podrías pensar que soy un imbécil y yo que lo eres tú, pero a la vez acordamos que no nos vamos a enfrentar por eso; cada uno sigue con su vida como le parece y deja que el otro viva la suya. La democracia es la ausencia de persecución ante pensamientos y de estilos de vida distintos.

Las diferencias son más profundas de lo que parecen a simple vista. No es sobre lo que yo crea o no sino sobre mi derecho a tener una opinión. Según esta gente, si no estoy de acuerdo exactamente con su punto de vista, soy un troll. Y eso cuando no soy una persona que le haga problemas a otros por su forma de vestirse o sus gustos sexuales. Pero a mí sí me hicieron problemas por decir lo que pienso, tanto los nazis de derecha como los nazis de izquierda.

Esto me lleva a darme cuenta que no son solamente los líderes los que quieren una dictadura, la parte baja de la socieda apoya el autoritarismo (imponer una opinión como la verdad universal). Había un filósofo que decía: “en eso consiste la divinidad; que existan dioses pero no Dios”. Estaba hablando del problema de la verdad y las verdades. Si hay una sola verdad, es la mayor mentira del mundo; para que exista la verdad hace falta que sea posible criticarla y entonces habría también visiones distintas, no una sola verdad oficial.

El fascismo está a la vuelta de la esquina y a estos les preocupa si le hablan con la letra E o la X. Parece una broma.